lunes, 18 de junio de 2012

No abras una carta sin remite

20-11-2012
Presenté este micro al I Concurso de microrrelatos "Pluma, Tinta y Papel" promovido por Diversidad Literaria. Cuando apareció la lista con el nombre del ganador, los finalista y los seleccionados no vi mi nombre en ella, así que días después publiqué esta entrada. En el mes de noviembre he recibido por correo electrónico un mensaje disculpa por la omisión de mi nombre entre los seleccionados. Quizás la alegría al recibir la noticia no es la misma que cuando recorres la lista por primera vez y te encuentras en ella, pero debo confesaros que un poquito sí me ha subido la moral. 
 

 
 
La ruina proclamaba su visita, ante la inevitable agonía de su negocio. Sólo un milagro podría salvarle. Un golpe seco en la puerta, le sacó de sus pensamientos. En el suelo, un sobre sin remite esperaba una respuesta: «¿Serías capaz de vender tu alma al diablo por un millón de dólares?». Sin pensarlo, dijo «Sí» en voz alta. Entonces, se abrieron las puertas del Infierno.  

2 comentarios:

  1. Yolanda, una oferta tentadora que muchos contestarían de la misma forma. Creo que todos tenemos un precio, unos más altos que otros, sin medir luego las consecuencias.

    Muy actual tu relato que abre un debate sobre la moralidad económica.

    Un abrazo.

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  2. La avaricia viste de rojo y pincha con su tridente a todo aquel que se le pone a tiro.

    Economía y Moralidad no siempre son la pareja perfecta.

    Gracias por tu comentario. Un abrazo.

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