viernes, 24 de junio de 2016

Propósito de enmienda


─Salía humo por el capó del coche y allí, en medio de la carretera, me sentí el único ser vivo del universo. Otra vez me había olvidado el móvil. Esperé a que se enfriara el motor para intentar ponerlo en marcha nuevamente, pero no hubo suerte.

»Caminé varios kilómetros sin encontrar a nadie y, cuando ya anochecía, encontré finalmente una señal informativa: “Bienvenido a Chilches/Xilxes”. Aligeré el paso al ver que un manto de luces salpicaba la noche estrellada que caía sobre mis hombros. La silueta desigual de los edificios ejercía sobre mí una atracción poderosa y, como guiado por el canto de una sirena, crucé varias calles hasta llegar a la playa. Dejé que el mar aliviara mis doloridos pies y que mis ojos cansados se deleitaran con tan bella imagen. Seguramente acabé dormido sin darme cuenta.

─Muy bien caballero. Haga el favor de levantarse. Voy a pasar la máquina limpiadora por este tramo y no quiero que tengamos problemas ninguno de los dos.

Aquel operario me miró de reojo, antes de volver a montarse en su artefacto y, cuando me vio en pie, continuó con su trabajo.

Palpé mi bolsillo y noté la silueta de mi móvil. Seguía allí. De vuelta a casa, encontré mi coche aparcado en la puerta.

Me prometí que aquella era la última vez que celebraba la noche de San Juan tomando unas copas con Mario.

2 comentarios:

  1. Aquest m'ha fet pensar en algú que altre, hehehe. Pero a banda, m'ha agradat. És de curiosa interpretació

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    1. M'alegra molt que t'agrade Eugenia. No pensava en cap company quan vaig escriure aquesta xicoteta historia de la nit de San Joan. Qualsevol semblant en la realitat es pura coincidència. 😁😁😁

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