jueves, 3 de enero de 2013

Nochevieja 2012 - Año Nuevo 2013

Esta nochevieja la hemos pasado nuevamente con los amigos, echándonos unas risas y compartiendo mesa. Yo añadiría, que ha sido una noche inolvidable, de esas que marcan historia.
 
           Un picoteo, unos redondos, un heladito, la coca y los pastissets de Paqui y... a vestirse de cotillón para vivir el momento y brindar con vasos de plástico llenos de cava peleón.
 
           Los técnicos de sonido enchufaron el artefacto que nos haría llegar las imágenes de las campanadas televisadas desde la Puerta del Sol de Madrid. In crescendo iba el jaleo parejo a la emoción del momento, pero se estrellaron nuestras risas al ver que el aparato no funcionaba. Una milésima de segundo bastó para comprender que ni corriendo llegaríamos a la plaza del pueblo para oír en directo el campanario de nuestra iglesia.
 
           Si algo destaca en mi peña, es el derroche de ingenio. Mangas arriba y, cazo en una mano y bandeja de carne en la otra, Tere nos dio las bandejadas como una profesional. Memorable aquel momento en que tragamos las uvas, sin saber si era la cuarta o la sexta y atragantados de tanta risa.
 
           Como nadie se rinde nunca, hubo quien comía uvas mientras tocaba los conectores y, gracias a la divina providencia, aún vimos la última campanada en el pobre televisor.
 
           Para iniciar el nuevo año, dejamos que la cámara hiciese la foto de rigor. Sin fotógrafo tras de ella, salió como salió. Y gracias.
 

 
 
 
 
           Nuestra particular campanera, siguió con la bandejada mientras un click de la cámara inmortalizaba la celebración.
 
           Hubo abrazos, hubo besos, hubo canciones y despedidas. Emocionante, inolvidable, incomparable, diría yo.
 
           No hacen falta salones de gala ni vestidos de etiqueta. Nada mejor que vestir amigos, comer sonrisas y cantar al son de una melodía peculiar.
 
           Echamos de menos a los amigos que no pudieron acompañarnos, por trabajar protegiendo la noche o por cuidar un familiar.  Descorchamos la botella para brindar por todos ellos, por nosotros y por el mundo en general. 
 
           Trescientos sesenta y cinco días nos reciben, con esperanza, con ilusión y energía renovada.       
 
            Allá vamos, 2013, deja ver tu lado bueno, que el resto ya llegará.
 
 
           FELIZ  2013

6 comentarios:

  1. Yolanda, una buena crónica de la una nochevieja donde se aprecia mucho calor humano proveniente del cariño de los amigos. Nosotros lo pasamos también entre amigos y no tuvimos tantos problemas de sintonización, por eso no fue tan graciosa como la tuya.

    ¡Feliz 2013! Espero que este nuevo año esté repleto de proyectos y deseos cumplidos.

    Abrazos.

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    1. Gracias, Nicolás. Realmente, fue una velada estupenda compartida con gente muy especial para mí.

      Feliz año también para ti.

      Un abrazo.



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  2. Buena forma de arrancar el año, Yolanda, tirando de recursos y superando adversidades. Promete, claro que promete.

    ¡Feliz año nuevo!

    Un abrazo,

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    1. Si algo nos caracteriza es nuestro buen humor. Ésta es una breve anécdota de las muchas que hemos vivido juntos a lo largo de toda una vida.

      Feliz año, Pedro.

      Un beso.

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  3. INtuyo que hubo muchas risas. ¡Cómo tiene que ser!
    Feliz año.

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    1. Cierto, CDG. Como bien intuyes, hubieron muchas risas con las campanadas/bandejadas y el karaoke que vino después también provocó otras más. Feliz año.

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