martes, 27 de agosto de 2013

Truecolor

Veinte minutos bajo la ducha y sigo sin quitarme esa sustancia viscosa de tinte hiperglucémico. ¿Estaré en una burbuja de caramelo toffee recién masticado?
 
La última glaciación provocada por mi realidad circundante, ha mantenido en estado de hibernación mi más íntima fibra sensible. De repente, una primavera anticipada ha eclosionado en mí provocando una transfiguración inesperada y ecos de un pasado lejano han irrumpido en el campo de batalla.
 
Supongo que la resaca del último colocón de números o la llegada de las benditas vacaciones son causa suficiente para explicar tal diarrea emocional. Hoy, tras un suculento desayuno, y un horizonte despejado ondeando entre mis neuronas, siento un renovado ímpetu que creo disipará la pegajosidad de mi empalagosa indumentaria y logrará descorrer la cortina tupida que ocultaba los millones de colores que me rodean. 

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